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Caja de cambio CVT: ventajas de la transmisión continua variable

Cuando vas a comprar un coche llegas con la idea de hacerlo con una caja de cambios manual o automática. Ambas opciones están contempladas en la gran mayoría de los vehículos del mundo, pero lo que mucha gente no sabe es que existen otros tipos de transmisión en el mercado. Uno de ellos es la caja de cambios CVT, un sistema semiautomático que funciona mediante poleas y que tiene grandes ventajas.

 

Como decíamos, las transmisiones más conocidas son la mecánica o manual, y la automática. En la manual, es el conductor el que cambia de marcha con la palanca de cambios, y en la automática, el propio coche aplica por sí mismo el cambio de engranajes al aumentar la velocidad.

 

Dentro de las cajas de cambio automáticas, encontramos la transmisión continua variable (CVT por sus siglas en inglés), un sistema diferente que actúa mediante dos poleas y que evita el contacto directo de las ruedas con los engranajes. Su funcionamiento es muy sencillo: la primera polea recibe el movimiento generado por el motor, y la segunda polea lleva el movimiento hasta las ruedas, todo ello a través de una banda.

Algunas de las marcas que utilizan este tipo de caja de cambio son Suzuki, Mitsubishi, Renault, Nissan, Audi, Mercedes o Toyota.

 

También podrás encontrar el sistema de transmisión continua variable en ciertos modelos con motores eléctricos, siendo esta una caja de cambios e-CVT y obteniendo una mayor optimización de las revoluciones.

Una vez conocido cómo funciona este tipo de caja de cambios, te estarás preguntando cuáles son las principales ventajas que presenta. Pues bien, son varias y en Zoilo Ríos te las explicamos, así que muy atento.

  • Optimiza la potencia del coche, por lo que supone un mayor rendimiento del motor
  • Se pierden los saltos entre marchas y el motor no sufre esas sacudidas que tantas veces te han asustado. Eso sí, algunos modelos simulan estos saltos para que el conductor sienta una sensación familiar al conducir.
  • No hay limitación de marchas, puesto que las correas y la potencia que soportan funcionarán en relación directa con la velocidad aplicada al motor.

Quizá habías escuchado hablar de este tipo de sistema en las motos, pues es más habitual encontrarlo ahí que en los vehículos de cuatro ruedas. Pero ahora que ya sabes que también los coches pueden utilizar la caja de cambios CVT, no esperes más y prueba una, ¡seguro que acabas repitiendo!

 

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